De dónde sacar ideas para escribir por Neil Gaiman

De dónde sacar ideas para escribir por Neil Gaiman

Neil Gaiman es probablemente uno de los escritores que más admiro, por no decir el que más. Ha sido mi ídolo desde que leí The Sandman, esa maravillosa obra maestra que debería ser obligatorio por ley leerla al menos una vez en la vida. Pero las maravillas de Gaiman son muchas más: Stardust, American Gods, Coraline, Los hijos de Anansi, El Libro del Cementerio, Buenos Presagios (escrito junto al grande e irreemplazable Terry Pratchett), entre otros muchos trabajos, tanto para cómics, novelas gráficas, como libros y colaboraciones. Toda su bibliografía es una auténtica joya.

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Neil Gaiman destaca por su diversidad y originalidad a la hora de contar historias; no permanece estancado en un mismo género, ni recurre a los mismos conceptos una y otra vez en todas sus obras (un pecado que cometen demasiados escritores). Es más, Gaiman es una de las mentes más creativas del mundo y todo un referente para cualquier guionista o escritor que se precie.

En este generoso artículo de su blog personal revela de dónde saca las ideas para escribir, y quién mejor que el guionista de The Sandman para dar lecciones sobre guión e inspiración.

Tienes ideas mientras sueñas despierto. Mientras te estás aburriendo. La única diferencia entre escritores y otras personas es que nosotros nos damos cuenta cuando lo hacemos”.

Ante la pregunta: ¿de dónde sacas las ideas? Gaiman desmiente la concepción de que existe una gran idea que se presenta ante el escritor como una musa y que le brinda toda la inspiración que necesita para escribir un libro. No es una gran y única idea lo que debe buscar el escritor, sino muchas buenas y pequeñas ideas que conformen algo maravilloso. Gaiman lo explica así:

Las ideas son un pequeño componente del conjunto. Crear personajes creíbles que hagan más o menos lo que les dices ya de por sí es complicado. Y mucho más difícil aún, de lejos, es el proceso de simplemente sentarse y poner una palabra tras otra, para construir lo que sea que se está tratando de construir: y encima, hacer que esto sea interesante y único.

Mucha gente se pregunta si consigo mis ideas de mis sueños… (Respuesta: No. La lógica de un sueño no es la lógica de una historia. Transcribe un sueño, y lo comprobarás tú mismo. O mejor aún, cuéntale a alguien tu sueño y verás lo absurdo que suena.)”

La Fábrica de Ideas

the-idea-factoryPara profundizar en las claves esenciales que constituyen la aparición y construcción de toda idea es imprescindible conocer y diferenciar entre Distracción y Abstracción. Aprendiendo estas dos disciplinas del subconsciente serás capaz de convertir a tu cerebro en una fábrica de ideas motorizada.

Distracción

A menudo se les aconseja a los escritores que la mejor forma de tener ideas para escribir es aprendiendo a distraerse. Y es que cuando se es escritor, no se es únicamente cuando estamos sentados delante de una hoja en blanco, un escritor es escritor las 24 horas del día, los 365 días del año. Con una mente flexible y receptiva, el escritor puede llegar a ser un imán de ideas, sólo necesita estar atento a cuanto le rodea, porque en cualquier momento puede manifestarte una idea. Sobre todo, como bien señala Gaiman, cuando estamos aburridos o divagando.

Abstracción

Aprender a abstraerse es aprender a concentrarse tanto, en el tema que nos atañe, que las ideas surgen solas por pura necesidad del pensamiento. Los productos que van surgiendo de nuestra imaginación, aunque a veces sean inoportunos o inesperados, como lo suelen ser, caen en nuestra red consciente del pensamiento y de ahí pasan a formar parte de nuestra historia. Cuando estés centrado en crear tu mundo, tu historia, tus personas… no pienses en nada más. Una simple distracción puede romper el hilo que sostenía una de las mejores ideas de tu vida.

Todo es posible dentro de tu cabeza

Neil Gaiman ofrece dos preguntas, o divagaciones, que nos permiten transformar una simple cuestión en todo un horizonte de infinitas posibilidades. Atiende a estas dos frases preestablecidas y crea las tuyas propias a raíz de ellas. Descubrirás con asombro lo fácil es tener una idea magnífica.

¿Qué pasaría si…?

Las ideas surgen de preguntas simples. La más utilizada es ¿Qué pasaría si…? (¿Qué pasaría si  un día despertaras con alas? ¿Qué pasaría si tu hermana se convirtiera en un ratón?…)”

WhatIfWolverineWasLordOfTheVampiresEn los cómics se ha extendido mucho una modalidad conocida como What If. Se trata de plantear universos alternativos, cambiando ligeramente un aspecto o evento del universo original. What If… se traduce del inglés como Y si…, que viene a ser lo mismo que plantea Gaiman para sus historias. Esta herramienta es muy usada por escritores y guionistas, y es que realmente hace maravillas.

¿Qué pasaría si Blancanieves nunca hubiese sido la más bella del reino? ¿Qué pasaría si Wolverine fuese el Señor de los Vampiros? ¿Qué pasaría si Hulk declarara la guerra al mundo? ¿Qué pasaría si mi cocina cobrara vida? ¿Qué pasaría si mi perro pudiese hablar? ¿Qué pasaría si mi mejor amigo fuese un zombie?…

Si tan sólo…

Otra divagación importante es “Si tan sólo…” (Si tan sólo pudiera encogerme al tamaño de un botón. Si tan sólo un fantasma hiciera mis deberes…)”

Basta con alterar ligeramente un elemento, eliminarlo o sustituirlo, para construir una idea magnífica para cualquier historia. No necesitas realizar un esfuerzo imaginativo sobrehumano, pues hasta el concepto más simple y básico puede servirte para crear una idea.

Si aún te preguntas de dónde saca la inspiración un escritorrecuerda que cada pluma es un mundo y cada escritor tiene una valoración subjetiva propia de cada idea. Lo que para ti puede ser genial, para otro puede ser una pésima idea.

La Chispa

Obviamente, estas preguntas no son los únicos métodos para tener ideas. Hay otras vías que pueden utilizarse como punto de partida para comenzar a crear.

A menudo las tramas se generan cuando uno empieza a hacerse preguntas acerca del punto de partida.”

Lo que yo llamo la Chispa. Ese algo que detona todo un universo en tu cabeza. ¿Pero qué necesitas realmente para que algo así tenga lugar en tu cabeza? Es más sencillo de lo que crees.

A veces una idea es una persona (Hay un niño que quiere aprender magia).”

Puedes levantar todo un universo a partir de un protagonista que se te ha ocurrido. Ojo, esto no quiere decir que toda la historia gire en torno a una persona, o que la presencia de ese personaje sea imprescindible para la existencia del universo. Una cosa es que gracias a la idea de esa persona has concebido un mundo, otra muy distinta es que todo tu mundo sea un personaje. Recuerda que, la Chispa, sólo es el principio.

A veces es un lugar (Hay un castillo al final del tiempo, que es el único lugar que existe…).”

y si...¿Cuántos lugares mágicos hemos visitado gracias a la literatura? Estoy convencido de que Narnia fue la Chispa que detonó la obra de C. S. Lewis. Lo mismo te puede ocurrir a ti si eres capaz de imaginar un espacio en el que ocurra todo aquello que deseas contar.

A veces es una imagen (Una mujer en un cuarto oscuro lleno de rostros vacíos).”

No necesitas más, una imagen basta. Incluso me atrevería a decir que las mejores historias han surgido de una imagen borrosa y abstracta en la mente del escritor. Algo inconcluso que pide a gritos ser concluido. Hay veces que incluso una ilustración o fotografía nos invita a imaginar la historia que puede haber detrás.

Combinaciones disparatadas

Utilizando dos piedras puedes crear una chispa. Lo mismo puede ocurrir si utilizas dos conceptos totalmente diferentes y haces que choquen entre sí. Imagina cosas disparatadas y extrañas y haz que sean memorables.

A menudo las ideas vienen de dos cosas que se unen que nunca antes se han unido. (Si una persona mordida por un hombre lobo se convierte en lobo, ¿qué pasaría si un pez fuera mordido por un hombre lobo? ¿Qué pasaría si una silla fuera mordida por un hombre lobo?).

Toda ficción es un proceso de imaginar: lo que sea que escribas, en cualquier género o medio, tu tarea es inventar cosas creíbles e interesantes y nuevas. Y cuando tienen una idea –lo cual es, después de todo, sólo algo de qué agarrarte mientras comienzas– ¿qué pasa después?

Bien, luego escribes. Pones una palabra después de otra hasta que esté terminado, lo que quiera que sea.

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Todos estos sencillos y magistrales consejos no son más que parte del camino de la imaginación que debemos recorrer. Pregunta, duda y presta atención al mundo. Si crees que las ideas te han abandonado, es porque no te has fijado lo suficiente en el mundo que te rodea.

¿Aún así no encuentras ideas? ¿No sabes de dónde sacarlas? Míralo de esta forma: A pesar de todo,  Neil Gaiman tiene una respuesta muy simple ante la pregunta: ¿De dónde sacas tus ideas? Él simplemente sonríe y responde:

Las invento.”

About The Author

Álex

Protoescritor y devorador de historias. No me importa naufragar si llevo lápiz y papel. Te ayudo a que te conviertas en un auténtico escritor y hagas de la escritura una forma de vida. Netflix es mi waifu.

3 Comments

  1. Nuria

    Me ha encantado el artículo. Es genial conocer cómo hacen los autores a los que admiras para buscar la inspiración y de dónde sacan sus ideas.
    En el caso de Neil Gaiman la clave está en la imaginación y en huir de lo convencional. The Sandman es una de mis obras favoritas.
    Enhorabuena por el blog

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  2. Angeles

    ¡Que gran blog! Un aplauso, en serio. Gran fuente de inspiración para aspirantes a escritores, como yo. A mis longevos dieciséis años, vivo en esa etapa donde uno puede soñar sin nada que reprima, pues nada ha sucedido aún. Y con ello está el anhelo de convertirse en escritora, de poder proclamarlo a viva voz. (Me puse poeta, jeje). Con estos posts que he ido leyendo, he hallado material buenísimo para el proceso de escritura, tan arduo a veces. Saludos.

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  3. Severino Pacheco

    En mi modesta opinión, creo necesario leer abundantemente, para después plasmar una historia.

    Conozco personas que leen, y a otras que no leen, y estas últimas dejan mucho que desear incluso en su léxico.

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